Las bombas centrífugas normalizadas sirven principalmente para mover grandes caudales de líquidos poco viscosos (principalmente agua) de manera eficiente y continua, cumpliendo con normas internacionales (como ISO 2858 o DIN 24256) que garantizan dimensiones estándar, intercambiabilidad de piezas y alta confiabilidad en aplicaciones industriales, agrícolas y domésticas.
Usos Principales y Aplicaciones:
- Abastecimiento de agua: Sistemas de suministro de agua potable, residencial, comercial y de edificación.
- Sistemas de climatización (HVAC): Circulación de agua caliente para calefacción y agua fría para aire acondicionado.
- Agricultura: Riego por aspersión, goteo y trasiego de agua.
- Industria: Trasiego de productos, sistemas de enfriamiento, agua de procesos y minería.
- Grupos de presión: Aumento de presión en redes hidráulicas gracias a su diseño de voluta que convierte energía cinética en presión.
Ventajas de la «Normalización»:
- Intercambiabilidad: Al seguir normas, es fácil reemplazar la bomba o sus repuestos (rodetes, sellos) por otros de diferente marca sin modificar la tubería o la base.
- Durabilidad: Diseñadas para funcionar en condiciones adversas con líquidos limpios o ligeramente sucios
Tipología de bombas:
- Monobloc, estándar o en bancada con y sin espaciador
- Hierro fundido o inoxidables


